martes, 23 de junio de 2015

La fatiga

Normalmente los médicos no suelen prescribir la fatiga como enfermedad excepto si se trata del síndrome de fatiga crónica que poco a poco está siendo estudiado. Sin embargo la primera medida a tomar cuando una persona se siente cansada desde hace un tiempo es ir al médico. El médico debería analizar el recuento total de glóbulos rojos de la sangre, la velocidad de la sedimentación globular, pruebas de tiroides i artritis y una radiografía de tórax. Una mala respiración o un problema de huesos puede generar fatiga corporal. También casos de migrañas que a veces provocan trastornos del sueño es de principal investigación, aunque las migrañas son síntomas difíciles de hallar las causas. Añadamos a ello que trastornos digestivos, obesidad o diabetes también repercuten en la aparición de la fatiga. Por tanto, el primer paso es un análisis médico para hallar causas de tipo corporal.

Otro tipo de causa es la alteración del sueño que a su vez puede venir explicada por el estrés del cual hablaré más adelante. El sueño puede regularse a través de una disciplina de horario, de una comodidad de espacio y de ejercicios de relajación antes de irse a dormir.

Existe una razón también de peso de la fatiga. La depresión genera fatiga  y es importante que una persona intente no aislarse sino salir afuera e intentar relacionarse.

Sin duda una de las causas más importantes de la fatiga es el estrés y la mala nutrición. Respecto a la nutrición es recomendable una dieta rica en proteínas (20%), grasas (20%) e hidratos de carbono (60%). Ojo con ingerir exceso de azúcares porque – al igual que con la cafeína- aumenta nuestra actividad energética pero es a corto plazo e inmediatamente después existe un bajón de actividad corporal. La cafeína actúa directamente en la adrenalina pero tiene el mismo efecto que el exceso de azúcares. Las vitaminas y oligoelementos son de especial importancia. Por ejemplo, el magnesio se sabe es bastante importante en el tema de la fatiga.

En relación al estrés hay que decir que nuestro estilo de vida repercute seriamente en el tema de la fatiga. Se  recomienda que haya unas pautas de comportamiento saludables. Estas incluirían hacer una cosa tras otra, no todo a la vez. Hacer pequeños descansos, levantarse algunos minutos de la silla donde estamos sentados. Priorizar y pensar que siempre podemos delegar. Es importante tener un tiempo para nosotros mismos. La meditación y el recogimiento en momentos determinados es de primera importancia para sosegarnos. Reír es muy saludable.

Sin duda dejo para el final el punto más importante contra la fatiga: hacer ejercicio físico. No estamos hablando de clases de aerobic ni de hacer maratones ni de apuntarse a gimnasios. Es tan sencillo como mantener un mínimo de 30 minutos de caminata al día para mantener el corazón, el cerebro y el cuerpo bien activado. Estos paseos cotidianos son el antídoto ideal contra la fatiga aunque a primera vista suene contraproducente. Existe solo un caso donde el ejercicio debería plantearse su idoneidad: el síndrome de fatiga crónica. ¿Qué es el síndrome de fatiga crónica?  Hay bastantes síntomas de esta enfermedad que ultrapasa el cansancio corporal sufrido durante un tiempo (y que puede restablecerse). Estos síntomas son:

-          Extenuación y dolor de cabeza
-          Falta de sueño reparador
-          Pérdida de memoria a corto plazo
-          Sensación parecida a una gripe
-          Dolor articular y abdominal


El síndrome de fatiga crónica es susceptible de padecerse por motivos genéticos, por motivos hormonales y aparece normalmente con mayor virulancia entre 30 y 40 años. Debe tratarse como enfermedad.

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