domingo, 27 de enero de 2013

Aprender una lengua extranjera

Un artículo de: Mercedes Fernández

Hoy en día aprender una lengua extranjera se ha convertido en una necesidad, como ciudadanos europeos que somos y también porque tenemos acceso a la información de todo el mundo gracias a las nuevas tecnologías.

Tomemos como ejemplo un Twitter de dominio francés. En el mismo Twitter veo personas que han participado en cuatro idiomas distintos: francés, inglés, italiano y español.

Tintín en catalán y Naruto en español. No es casualidad. Tintín nos llegó en catalán y en ese idioma lo han conocido muchos de nuestros hijos, pero el mundo del manga nos llega tarde a España y las primeras ediciones son en español. Nuestros lectores bilingües no necesitan esperar a la edición catalana que todavía tardará en llegar, también saben español a la perfección. Por la misma razón quienes desean estar bien informados y saben otros idiomas contrastan las noticias con la prensa extranjera.

La información es poder y saber más de un idioma lo fortalece.

Existen muchos métodos de aprendizaje de idiomas desde el más tradicional hasta el más moderno y sofisticado mediante un entrenador personal ( ‘coaching’ ) o un experto en ‘aprender a aprender’ que aprovecha su experiencia y conocimientos en “aprendizaje” para poner al servicio del alumno las herramientas más eficaces.

Todos los métodos tienen ventajas y desventajas, siendo más eficaz el que mantiene al alumno motivado y con ganas de seguir aprendiendo más. Para ello, el alumno tiene que tener muy claro qué objetivo desea alcanzar, a qué ritmo y durante cuánto tiempo. Hasta la persona más dotada para aprender un idioma extranjero necesita invertir un tiempo. Seamos realistas, los métodos basados en aprender en un mes y similar no son efectivos. ¿Acaso fuiste capaz de hablar tu propia lengua en un mes? Como alguien dijo ¿cuánto pagarías por una pastilla si con ella pudieras hablar desde el principio ese idioma?

Realmente aprender una nueva lengua requiere trabajo y tiempo. Mi reflexión es que físicamente los humanos no tenemos capacidad de hablar hasta el primer año de edad que es cuando empezamos a decir las primeras palabras. Antes de empezar a reproducir el idioma hablado un niño lo ha estado escuchando durante un año. Sólo después de ese tiempo tiene capacidad para repetir lo que oye y aún le va a tomar al menos un año más adquirir un vocabulario básico. Por otro lado, el niño primero habla entre los 2 y 3 años y luego, hacia la edad de 5 años, aprende a escribir las primeras palabras.

Mi conclusión es que la forma más natural de aprender un nuevo idioma es escuchando y repitiendo lo que oímos y a ser posible acompañándonos de imágenes a la vez para que podamos dar un significado a las nuevas palabras. Ya que nuestro cerebro funciona por asociación de conocimientos previos y este ejercicio nos permitirá retener más tiempo las nuevas palabras. En cuanto a escribir, no lo considero necesario a priori, pero sí es cierto que por naturaleza tenemos mucha mejor memoria visual que memoria auditiva. Por este motivo, imagino que la mayoría de escuelas incluyen la escritura desde el primer día que enseñan un idioma extranjero.

Todos tenemos la capacidad para aprender una lengua extranjera, sólo nos faltan la constancia y la perseverancia para conseguirlo.

En cuanto a la eficacia del método, yo la mido en la optimización de las herramientas de aprendizaje y tiempo a invertir en función del objetivo perseguido. En este sentido, si alguien tuviese que volver a aprender un nuevo idioma, recomendaría que antes de empezar se lea el ‘manual de instrucciones’ o recurra a un ‘entrenador de idiomas’. Así se ahorraría perder más tiempo y dinero del necesario.

Por ejemplo un ‘manual de instrucciones para españoles que quieren aprender inglés’ nos permite tomar conciencia de las dificultades que tiene un hispanoparlante para superar la pronunciación inglesa y remarca las grandes diferencias gramaticales y de uso respecto al español. Nos previene de antemano los puntos más débiles que hay que trabajar que son comunes a la mayoría de alumnos hispanoparlantes, pero que sólo un experto conocedor de los dos idiomas, el tuyo y el extranjero, es capaz de anticiparte. Raramente un método de aprendizaje de inglés te enseña esas peculiaridades, ya que el método de aprendizaje se piensa para extranjeros de distintos idiomas nativos.

Presentación Mercedes

Administrativa trilingüe de profesión. Inglés, francés y catalán.

Lengua materna español