domingo, 26 de enero de 2014

El pintor italiano Boldini

Un artículo de: Antonio García

 Giovanni Boldini, pintor italiano nacido en Ferrara en 1842. Su padre era pintor y restaurador, cosa que influiría en su obra. En 1862 se inscribió en la Academia de Bellas Artes de Florencia, y comenzó a frecuentar el café Michelangiolo, lugar de encuentro de artistas florentinos. En este café se formó el movimiento pictórico de los “macchiaioli” del cual formó parte. Este movimiento se propuso la renovación de la pintura italiana oponiéndose al romanticismo y al academicismo de la época. Sostenían que la imagen de la realidad es un contraste de manchas de colores y también del claroscuro. Según algunos autores, este movimiento pictórico, se adelantó diez años al nacimiento impresionista en Francia. 

 Boldini fue conociendo personas que le introdujeron en los salones de la aristocracia y la burguesía, tema muy recurrente en su obra. Tras una corta estancia en Londres, se estableció en París, y en 1874 presentó en el Salón de dicha ciudad con mucho éxito su cuadro: 

La lavandera.
Este óleo está pintado sobre tabla, representa un grupo de lavanderas lavando la ropa en la riera de un río. Es un tema clásico , todo el cuadro está trabajado de forma muy minuciosa, lleno de detalles: las nubes sobre una gama muy amplia de azules del cielo , los diferentes verdes de los árboles del horizonte, las ondas que provocan reflejos en el río, todo crea una luz y un ambiente muy conseguido. También tenemos un magnífico paisaje pintado en 1873:

Carretera de Combes – La Ville
La línea del horizonte es muy baja y esto le permite dar un gran protagonismo a un cielo azul, aunque envuelto en nubes. El juego de luces y sombras (claroscuro) está magníficamente resuelto. En tierra, algún carro tirado por caballos y algún paseante al lado de una carretera envuelto en una pequeña hilera de árboles y en la parte inferior derecha del cuadro, un muro en dirección hacia el horizonte.

Boldini viajó mucho. El 1876 a Alemania y después a Holanda. Por esta época, ya era reconocido internacionalmente. En 1886 retrató por primera vez a Giussepe Verdi, un tema que volverá a pintar más veces. En 1889 es nombrado comisario de la sección italiana de la Exposición Universal de París, presentando tres retratos. Este hecho le permitió conocer a algunos de los pintores impresionistas franceses. 

En 1914, al comienzo de la Primera Guerra Mundial se trasladó a Niza en compañía de su modelo Lina. En 1918 ya estaba enfermo y con problemas de visión. En 1926 conoció a la periodista Emilia Cardona con quien se casó. 

Las mujeres ocuparon un primer plan en su obra, alargaba piernas y brazos para conseguir una estilización más grande de las figuras. Muchos de estos cuadros parecen pintados con pinceladas rápidas, que dan movimiento a sus retratos. En realidad, trabajaba de forma muy minuciosa, con estudios y gran número de esbozos antes de pintar el cuadro final.

Aunque una parte importante de su obra, y el reconocimiento, le llegaron sobre todo por esta particular forma de pintar a la mujer (les llamadas “sciabolate”), personalmente creo que este hecho escondió bastante otros trabajos de más calidad, por ejemplo los retratos que hace en “Paseo veraniego”, “Cruzando la calle” o “Caminando por el parque”.

En ellos se evidencia, la riqueza de colores que utiliza el pintor y también el dominio del dibujo, la gracia y gestualidad de sus figuras femeninas.