domingo, 27 de abril de 2014

Mantenimiento y reparaciones en el hogar

Un artículo de: Mª José Martínez



Primeros pasos

Siempre ha sido importante disponer de los conocimientos mínimos que nos permitan hacer frente a una urgencia  en el hogar, pero hoy en día con la crisis, la necesidad de esos  conocimientos se hace aún más relevante. La proliferación de grandes almacenes dedicados al "hágalo usted mismo" nos facilitan mucho la tarea, proponiéndonos muchas veces, kits de fácil montaje con resultados aceptables y a precio competitivo. Empezaremos por explicar  los conocimientos básicos que, bajo mi punto de vista, debemos tener.

ELECTRICIDAD: Para que un aparato eléctrico funcione, es necesario que la corriente eléctrica disponga de un circuito cerrado. La energía fluye desde una fuente y retorna a esta. En España, el cableado está formado generalmente por 3 cables con revestimientos de distintos colores:

·         MASA o Activo: Generalmente de color negro, marrón o gris. Es el cable que lleva la electricidad desde la fuente de energía.
·         NEUTRO (N): De color azul. Es el cable de retorno de electricidad hacia la fuente.
·         TOMA DE TIERRA Nueva imagen SVG : De color verde y amarillo. Este cable se conecta a tierra. La electricidad tiende a fluir hacia la tierra buscando el camino más corto. Gracias a esta toma de tierra, si por algún motivo, un cable entrase en contacto con un material conductor, la electricidad se desviaría.
Sobra decir que antes de cualquier manipulación en nuestra instalación eléctrica, debemos apagar el interruptor principal de la vivienda.

PINTURA: Lo primero que debemos saber es que existen muchos tipos de pintura y hay que saber elegir la adecuada para cada uso dependiendo de la superficie a tratar, si se va a utilizar en exterior o interior, si queremos que sea brillante o mate, etc. Las principales son:

·         ESMALTE: Tradicionalmente a base de aceites, por lo que los utensilios utilizados deben limpiarse con aguarrás. Su aspecto es Brillante y se utiliza en superficies como madera y metales. Actualmente el mercado ha evolucionado de manera significativa y ya podemos encontrar esmalte con base de agua y con aspecto mate o satinado. Puede aplicarse directamente en superficies pintadas con anterioridad, que deben estar limpias de polvo y grasas (pueden limpiarse con alcohol si es necesario). La pintura agarrará mejor si previamente se lija superficialmente. Si la superficie a cubrir no ha sido pintada anteriormente, necesitaremos una primera capa de algún material que evite que se absorba la humedad de la pintura (en el caso de la madera) o para proteger (en el caso del metal). Para eso disponemos de imprimaciones para cada tipo de material (como selladora para madera y minio para metal). En el caso de utilizar pintura específica para metales este paso no es necesario ya que pueden aplicarse incluso sobre metales con oxido. Para su aplicación son muy útiles los pequeños rodillos de espuma, aunque también puede utilizarse la tradicional brocha. Necesitaremos una bandeja para pintar.

·         PINTURAS AL AGUA: Para paredes y techos. Las hay para interior y exterior. Secan rápido, no huelen y se limpian con agua siempre que esté todavía húmeda, una vez seca la pintura, ya no puede eliminarse. Con una gran variedad de colores, nos permiten crear el ambiente de nuestros sueños. Para aplicarlas se siguen los mismos principios que con el esmalte, dependiendo de si la superficie estaba pintada con anterioridad o no. En este caso la imprimación que utilizaremos será específica para paredes. A mi particularmente me gusta rebajar la pintura con agua para la primera capa, de esta manera se evita que esta se resquebraje o levante al yeso. Al rebajar la pintura, esta ya no tendrá el mismo poder cubriente,  pero también permitirá añadir más capas en el futuro sin tener que lijar debido a un grosor de pintura excesivo. Para su aplicación necesitaremos brocha (para bordes y rincones ) y rodillo. También utilizaremos un cubo con rejilla.
Es muy importante impregnar regularmente el rodillo y después retirar el exceso de pintura sobre la bandeja o la rejilla del cubo.
En cualquier caso, siempre deben seguirse las indicaciones del envase en cuanto a tipo de utensilios a emplear y tiempos de secado entre capas.
Antes de empezar es importante retirar de la habitación todo el mobiliario posible y proteger el resto con plásticos. También podemos proteger marcos e interruptores con cinta de carrocero y el suelo con periódicos.

ALBAÑILERIA: Las paredes se enlucen generalmente con mortero en exteriores y con yeso en interiores. Ahora hablaremos de estos dos materiales tan utilizados en albañilería.

·         YESO: cómo hemos mencionado, se utiliza para el acabado de paredes en interiores. No se recomienda su uso en exteriores ya que los cambios de temperatura y humedad afectan a su calidad. Es ignífugo además de proporcionar protección térmica y acústica. Hay yeso para trabajos de albañilería y para acabado. Se mezcla con agua y se deja unos minutos fraguar. No resulta fácil de trabajar por lo que es mejor dejar su uso a profesionales. Nosotros disponemos de otras alternativas en el mercado para reparar pequeñas imperfecciones.
·         MORTERO: Utilizado en exteriores para acabados (revocado) y tanto en interiores como en exteriores para levantar paredes. Es una mezcla de cemento Portland, agua y arena en distintas proporciones dependiendo de su utilización. La manera de prepararlo es mezclando (en el suelo y con la pala para grandes cantidades o en un recipiente con la paleta para pequeñas cantidades) primero el cemento con el árido. Después haremos con la mezcla un montículo y dejaremos un hueco en medio (como si de un volcán se tratase) en el que verteremos agua e iremos incorporando la mezcla de fuera hacia adentro mezclando bien. También existe en el mercado sacos de mortero seco. Es mezcla a la que sólo hay que añadir agua, pero suele estar preparado con árido muy fino por lo que resulta más adecuado para acabados que para trabajos de construcción.
·         HORMIGÓN: Para fabricar muros, estructuras, etc. Es un mortero al que se añade un árido más grueso (gravilla) y generalmente también hierro (mallazo o varillas) por eso hablamos de hormigón armado. La gravilla refuerza la mezcla haciéndola más resistente y el hierro forma un entramado que hace que aunque se rompa alguna parte de la estructura de hormigón, este quede unido.

Se comercializan en sacos de papel por lo que es muy importante almacenarlos envueltos en plástico para evitar su deterioro.