Una de las
características de una persona inteligente es que sabe separar lo esencial de
lo accidental. El origen etimológico de la palabra ya lo dice todo: capacidad
de discernir. Se ha puesto de moda aquella frase de que la inteligencia
consiste en adaptarse al medio pero,digamos que va mucho más allá. Si una
persona es inteligente, se cultiva en el sentido de saber leer dentro de las
cosas, sopesar pros i contras de cada elección que hace. La elección es la vía
de definición de un proyecto de vida.
Howard Gardner
propuso diferentes inteligencias, todas ellas a desarrollar a lo largo de la
vida pues al margen de teorías que previenen de inteligencias de nacimiento, la
mayor parte de las inteligencias surgen de trabajos continuos, esforzados,
perseverantes – todos ellos hechos con su debido tiempo y sin agobiarse -. He
aquí las diferentes inteligencias:
a)
Inteligencia lingüística: se
basa en la capacidad del habla, de la escucha y de la escritura. El aprendizaje
de una lengua no se acaba nunca como en las demás inteligencias; ahora bien,
vamos ganando destreza con el tiempo.
b)
Inteligencia musical: quizás
una de las más olvidadas y presupone una sensibilidad para los sonidos y
ritmos.
c)
Inteligencia
lógico-matemática: ha sido la estrella de las inteligencias durante siglos.
Actualmente es una más de todo el multidimensional concepto. No obstante, es
una de las bases de la intelectualidad moderna.
d)
Inteligencia corporal y
kinestésica: es la que capacita para utilizar el propio cuerpo. Es una de las
básicas para el desarrollo del deporte o danza.
e)
Inteligencia visual y
espacial: ayuda al desarrollo de la facilidad con el mundo de la imagen;
también para profesiones ligades no solo a tecnologia, sino viajeros.
f)
Inteligencia intrapersonal:
es la que nos faculta para fomarnos una imagen veraz y precisa de nosotros
mismos. En cierta manera es esencial para la definición de una identidad
personal.
g)
Inteligencia interpersonal:
nos ayuda a entender, relacionarnos y comprender a los otros.
h)
Inteligencia naturalista: nos
ayuda a situarnos siempre desde el punto de vista del entorno natural y
estudiar los procesos que se generan en el medio.
Ahora os añadiré la inteligencia
espiritual como la última dimensión que se está estudiando.
La inteligencia espiritual es la
que capacita para preguntarse sobre el sentido de la vida, sobre el
proyecto personal. En cierta manera es el tipo de inteligencia que nos
permite trascender. No está obligatoriamente ligada al sentido religioso pero
hay que admitir que las personas que desarrollan el sentido religioso son, en
sí mismas, espirituales. El sentido de
la vida tiene tres significados: el primero és el significado que contienen los
múltiples acontecimientos que configuran la vida, a pesar de las ondulaciones –
subidas y bajadas- hay una lógica inherente. El
segundo significado es la imagen de la dirección, una historia con un
curso. El tercer significado lleva a relacionar sentido con valor: es lo que
justifica que valga la pena vivir.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
¿Y tu qué opinas?