La trayectoria del concepto de sociedad civil se entronca en tres versiones a modo de resumen. Una primera versión se fundamenta en la aportación de los clásicos escoceses liberales. Esta primera versión es para Víctor Díaz la de mayor esponjosidad a la hora de exponer el tema. Entraremos en seguida por su amplitud. Veamos las otras dos de forma resumida. La segunda es de origen hegeliano y se fundamenta en que la sociedad civil acaba en la formación de un Estado como un conglomerado de las diferentes participaciones de los agentes en la vida social y económica que, como se indica, acaba siendo canalizada de forma política. Una tercera es más conocida en términos populares englobaría aquella esfera pública compuesta por los movimientos sociales, ONG’s y cultura popular que genera una dinámica opuesta a los mercados económicos y el institucionalismo político. Esta es la línea de Habermas. Tanto la segunda como la tercera presentan un concepto de sociedad civil restringido.
Veamos la primera línea de origen liberal. La sociedad civil sería un orden socio-político basado en cinco componentes. La primera es la existencia de un estado de derecho, es decir, un conjunto de reglas de convivencia de carácter universal. La segunda es la existencia de una autoridad pública con su aparato administrativo que a su vez está limitada por la ley. La tercera que es la más importante en la formación de la sociedad civil es la esfera pública que es la esfera de ciudadanos que debaten los temas de interés común y también la conducta de las autoridades. La cuarta es el orden económico de los mercados donde los ciudadanos disponen de sus recursos. La quinta es la esfera del pluralismo social o asociativo. A estos cinco componentes hay que añadirle tres comentarios al respecto.
a) Las instituciones requieren un soporte comunitario: una comunidad.
b) Las sociedades actuales operan en un contexto internacional
c) Una sociedad civil amplia requiere que sus ciudadanos sean libres en sus proyectos de vida.
Veamos la primera línea de origen liberal. La sociedad civil sería un orden socio-político basado en cinco componentes. La primera es la existencia de un estado de derecho, es decir, un conjunto de reglas de convivencia de carácter universal. La segunda es la existencia de una autoridad pública con su aparato administrativo que a su vez está limitada por la ley. La tercera que es la más importante en la formación de la sociedad civil es la esfera pública que es la esfera de ciudadanos que debaten los temas de interés común y también la conducta de las autoridades. La cuarta es el orden económico de los mercados donde los ciudadanos disponen de sus recursos. La quinta es la esfera del pluralismo social o asociativo. A estos cinco componentes hay que añadirle tres comentarios al respecto.
a) Las instituciones requieren un soporte comunitario: una comunidad.
b) Las sociedades actuales operan en un contexto internacional
c) Una sociedad civil amplia requiere que sus ciudadanos sean libres en sus proyectos de vida.
Toda asociación exitosa debe partir de la libertad de actuación de sus miembros, sin embargo no se niega la dificultad en resolver conflictos, tensiones y en combatir las relaciones de dominio que se forman.
Se trata como veis de que la sociedad civil vista de una forma amplia dote a los ciudadanos
de alternativas en su acción y sus propias decisiones. No obstante, existe un consenso de la fragilidad para sostener una sociedad civil sana ya que no existe ningún modelo que no pueda ser transgredido, olvidado o destruido por las circunstancias históricas del momento. La supervivencia de la sociedad civil depende de las instituciones apropiadas y de la disposición de los ciudadanos en su preservación. La sociedad civil requiere de una esfera pública de conversaciones múltiples coordinada por agentes que movilicen los acontecimientos públicos.
En todo caso, hay que partir del hecho que cualquier ciudadano se mueve entre dos corrientes: su propio interés y el interés común. Para este segundo caso es necesario que se comprenda a los demás y por lo tanto es este punto el que resulta más conflictivo en la interrelación social pues de hecho suele estar menos desarrollado en la conducta humana.
Para acabar os quisiera comentar que no encuentro razones para sostener una sociedad civil que no tenga en cuenta el mercado de trabajo. De hecho, para participar en cualquier asociación se necesita de por sí tiempo disponible y recursos; así como para elaborar opiniones propias y comunes. Por eso, el hecho de que se desregule el mercado de trabajo para un sector importante de la población puede ser un factor de riesgo para la consolidación de una sociedad civil fuerte; añádase a ello la creciente manipulación de medios de comunicación para consensuar intereses de minorías adineradas. No por ello, es gratificante saber que en cierta manera depende de todos nosotros el alcance de nuestra participación en este gran tema: la sociedad civil.
Bibliografía:
“La esfera pública y la sociedad civil”. Víctor Pérez Diaz. Santillana. 1997.
“La primacía de la sociedad civil”. Víctor Pérez Díaz. Alianza Ed. 1993
“Desarrollo, ONG y sociedad civil”. Intermon Oxfam. 2002
(el artículo de Michael Edwards es francamente bueno)
“Sociedad civil global 2004/2005”. Icaria ed. 2005
(principalmente el artículo de : Los nuevos pioneros: las personas en las que se apoya la sociedad civil global”.
Se trata como veis de que la sociedad civil vista de una forma amplia dote a los ciudadanos
de alternativas en su acción y sus propias decisiones. No obstante, existe un consenso de la fragilidad para sostener una sociedad civil sana ya que no existe ningún modelo que no pueda ser transgredido, olvidado o destruido por las circunstancias históricas del momento. La supervivencia de la sociedad civil depende de las instituciones apropiadas y de la disposición de los ciudadanos en su preservación. La sociedad civil requiere de una esfera pública de conversaciones múltiples coordinada por agentes que movilicen los acontecimientos públicos.
En todo caso, hay que partir del hecho que cualquier ciudadano se mueve entre dos corrientes: su propio interés y el interés común. Para este segundo caso es necesario que se comprenda a los demás y por lo tanto es este punto el que resulta más conflictivo en la interrelación social pues de hecho suele estar menos desarrollado en la conducta humana.
Para acabar os quisiera comentar que no encuentro razones para sostener una sociedad civil que no tenga en cuenta el mercado de trabajo. De hecho, para participar en cualquier asociación se necesita de por sí tiempo disponible y recursos; así como para elaborar opiniones propias y comunes. Por eso, el hecho de que se desregule el mercado de trabajo para un sector importante de la población puede ser un factor de riesgo para la consolidación de una sociedad civil fuerte; añádase a ello la creciente manipulación de medios de comunicación para consensuar intereses de minorías adineradas. No por ello, es gratificante saber que en cierta manera depende de todos nosotros el alcance de nuestra participación en este gran tema: la sociedad civil.
Bibliografía:
“La esfera pública y la sociedad civil”. Víctor Pérez Diaz. Santillana. 1997.
“La primacía de la sociedad civil”. Víctor Pérez Díaz. Alianza Ed. 1993
“Desarrollo, ONG y sociedad civil”. Intermon Oxfam. 2002
(el artículo de Michael Edwards es francamente bueno)
“Sociedad civil global 2004/2005”. Icaria ed. 2005
(principalmente el artículo de : Los nuevos pioneros: las personas en las que se apoya la sociedad civil global”.
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