jueves, 21 de enero de 2016

Cómo gestionar un patrimonio

La estrategia de gestión de patrimonio se basa en dos pilares a escoger. Un pilar es tener un patrimonio con finalidad de distribución. El otro pilar es tener un patrimonio con objetivo de crecimiento o capitalización. El primer pilar incluye aquellos casos donde la persona/s desean tener unas rentas que les cubran toda su vida incluyendo obviamente la jubilación. El segundo caso incorpora el interés de la transmisión de patrimonio a otras generaciones, por lo tanto, el interés reside en la transferencia de recursos. En este último caso es muy importante seguir unos pasos. Éstos son:

-          Alinear intereses de negocio/patrimonio con los intereses de la familia multigeneracional.

-          Hay que apoyarse en todos los recursos de los miembros que incluye la experiencia, el talento, los contactos. La transmisión va más allá de lo meramente físico.

-          Para las opciones de inversión se propone por un lado diversificar sin exagerar ya que va bien tener una columna principal de inversión y por otro escoger siempre las vías más sencillas

-          Desarrollar una mentalidad de administración de recursos en las generaciones siguientes

-          Cultura basada en la responsabilidad

En relación a las inversiones para capitalizar patrimonio, normalmente mantenemos una comunicación con asesores financieros. Hay que tener cuidado en este punto porque actualmente hay bastante información sobre productos que no nos llega y como bien sabéis mucha gente se ha visto afectada por malas prácticas. La banca ética no es una opción que produzca muchos dividendos pero el dinero depositado es bien gestionado a actividades de pequeñas y medianas empresas respetuosas con los derechos sociales y el medio ambiente; además no entran en productos de alto riesgo o “hedge funds”.

Cuando se tiene un patrimonio hay que cuidarse de lo que se denomina “goteras”. Las goteras son aquellas cosas que deprecian el valor de nuestro patrimonio con el tiempo. Hay que tener claro que pagamos unos impuestos anuales, por ejemplo. Hay que mantener un nivel de gasto – recomendable- por debajo de nuestras posibilidades para incrementar o mantener el nivel de patrimonio. Hay que prever el efecto inflación. Hay que tener en cuenta los riesgos esperados o no esperados que nos encontramos a lo largo de nuestra vida, por ejemplo: el deterioro de nuestras casas debe ser restaurado constantemente. Hay que prever también comisiones varias que poco a poco diezman nuestros recursos y por  último, en caso de transferencia de patrimonio: no podemos olvidar los factores multigeneracionales.

También en esta larga lista de goteras – aunque no es un apartado propiamente de goteras- habría que añadir que la filantropía o dedicación de recursos a la mejora de vida de otras personas ajenas o medio ambiente o cultura/investigación es un fin recomendable. La visión de pertenecer a un mundo más amplio que nuestro círculo más cercano propicia la responsabilidad mutua.

En resumen podemos decir que cuando tenemos patrimonio o recursos podemos optar por:

- Maximizar la seguridad financiera de cara a la jubilación

- Canalizar activos para generar más riqueza

      - Gastar el dinero

      - Crear lugares compartidos con los seres más queridos

     - Coleccionar

     - Ofrecer dinero a personas cercanas o lejanas

     - Donar tiempo/dinero a buenas causas

     - Crear negocios

En todo caso se recomienda que cada año se haga balance del incremento o decremento de valoración de patrimonio a un año vista y que siempre se tenga la información de nuestros recursos. Si se opta por la vía de la transferencia de patrimonio se recomienda que haya reuniones familiares al respecto.

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