sábado, 29 de diciembre de 2012

ACTIVIDADES DURANTE LA TERCERA EDAD

No es que me vea ya cercana a la tercera edad pero, vamos a ser realistas, nos acercamos. El trabajo en bibliotecas donde se atiende a todo tipo de personas y las relaciones personales me llevan a escribir sobre actividades que se pueden llevar a cabo durante la tercera edad. Sin duda es una época donde el mundo laboral profesional remunerado se acaba pero la energía y las ganas de efectuar proyectos no finaliza. Una de las tareas que veo más frecuentes es leer el periódico y leer revistas en bibliotecas. No es de extrañar además que insista en la importancia de la lectura. Ambas actividades son gratuitas y de fácil alcance gracias a las bibliotecas.

Conviene también caminar al menos media hora o tres cuartos de hora diariamente. El ejercicio físico hay que cuidarlo y algunas personas mayores prefieren nadar algunas piscinas diariamente o semanalmente. Las playas son un recurso también gratuito y muy sano para las personas mayores. Algunas nadan en el mar si les cae cerca de su casa.

Es una buena época para practicar la cocina. El que más o el que menos tiene nietos o niños en su entorno social, ¿qué tal si practicamos la vieja costumbre de hacer tartas?. Y como digo yo desde hace tiempo, ¿cuánto os apostais a que los amigos de toda la vida seran cruciales en nuestro bienestar emocional durante la tercera edad?. Así un buen plato en la mesa con comensales estimados es un estímulo para mejorar nuestro perfil “chef”.

Durante estos años de calma es interesante empezar viejas aspiraciones. Aprender con tranquilidad un idioma, decir “cuatro palabras” en una lengua que no es la tuya es interesante. Con ello no estaría mal mejorar nuestras dotes con la escritura. Creo que más o menos todos nosotros en esos años sabremos como manejarnos con un ordenador. Así no es mala idea dedicar un tiempo a nuestro correo electrónico, mensajes creativos y textos para desarrollar el buen arte de la expresión escrita. En todo caso se trata de avivar nuestra imaginación con historias como en otras épocas históricas se conseguía mediante los encuentros vespertinos por tradición oral.

Carmen Alborch en su libro de “Solas” insistía en la importancia de dar a conocer a los demás nuestras dotes, nuestras creaciones y nuestras opiniones. En esta época de la vida, si no lo hemos desarrollado antes que sería ciertamente conveniente, deberíamos expandir nuestras ilusiones dando a conocer nuestros talentos a nuestro entorno más próximo. Quien sabe coser, ¿por qué no enseñar a los demás?; quien sabe dibujar, ¿por qué no enseñarle los dibujos a los amigos y no dejar esta magnífica dedicación?, quien sabe música, ¿no sería encantador ofrecer un pequeño concierto y cada día tocar música para no perder nuestra habilidad?.

Completar nuestro cuadro de actividades lleva a hablar de viajes. No hace falta irse a la China, se puede coger el tren que resulta barato y conocer los pueblos del entorno. También podemos hacernos un bocadillo e ir a la montaña o parque más próximo y disfrutar del verde.

La jardinería, las macetas y las flores son otra tarea interesante a no descuidar. Alegran nuestro ambiente y requieren un mínimo de atención diaria.

Las personas mayores no deben dormirse en los laureles y creo que se agradece que otros terceros te propongan tareas pues te mantiene vivo. Así, cuidar a los demás, estar en organizaciones sin ánimo de lucro son una válvula de escape a nuestro tedio amenazador.

Puede incluso que nos propongamos en esta época de calma algo que siempre habiamos soñado. Por ejemplo, suponed que no tenemos la costumbre de entablar una conversación casual con otros vecinos, personas que nos encontramos al azar en nuestra vida cotidiana- ya sea en el mercado, en el ambulatorio-; o ya sea que tendíamos a ser dormilones.. pues nada a ver si madrugamos.

¿Qué tal si, de tanto en tanto, vemos una salida de sol o una puesta de sol?

1 comentario:

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